El blog de los que suman Km.

Mostrando entradas con la etiqueta btt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta btt. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de octubre de 2009

Via verde Agost-Maigmó


Posí! La salida de la semana pasada que fue una de las que teníamos en mente desde hace tiempo... solo estábamos esperando que no lloviese y que no hiciese mucho calor, por fin lo conseguimos!!
Hemos hecho la ruta de la vía verde de Agost-Maigmó pero saliendo desde Novelda, que entre ida y vuelta nos comimos unos 68 km.
Salimos desde Novelda, Kralos, David y yo, paralelos a la nueva vía del AVE hasta coger un desvío por caminos rurales que nos llevaron a Agost. En el primer apeadero nos esperaba Nat, con su bici y su nuevo atuendo ciclista. Hicimos el primer alto en el camino para reponer fuerzas (omplir la panxa), aunque también para superar el primer susto que nos dio la aventura y es que a Nat casi le da un "paparajote". Recuperados todos, nos dirigimos a la antigua vía de tren que unía Agost con Alcoi, ahí comenzamos la verdadera ruta. La subida es casi imperceptible ya que está muy bien acondicionada y no tenemos que olvidar que antes pasaba un tren que no podría salvar grandes desniveles. Paramos un par de veces para cambiar de postura y beber algo y luego desbeberlo (mear jejeje). El ascenso es casi imperceptible pero hay momento que paisaje comienza a cambiar... empiezan los túneles... empiezan los problemas.
En teoría los túneles, no deberían sorprendernos, ya sabíamos que nos estaban esperando desde hacía tiempo... pues eso, en teoría. En uno de ellos, la fatalidad nos esperaba en forma de bombilla trasera rebelde y es que mientras miraba si iba o no... choqué contra Nat, llevándose un sustillo y un "gorpe" en la rodilla que le aún le acompaña con su "costrita", vaya :S.
Eso es todo?? NO!! En el siguiente túnel, David consigue arrancar su luz delantera, no digo encender, digo arrancar, por que es lo que hizo. La arrancó de cuajo. ¡Hala! ¡una luz menos! ¿"Tonses" que? ¡Nada! Que al final hemos llegado donde acaba la ruta y hemos podido comer tranquilamente y acabar la etapa que un día dejamos a medias.
Ahora con el estómago lleno y según las leyes del "gordito" (esto se merece un post especial) nos dirigimos a velocidad de crucero hacia Agost para dejar a Nat y nosotros continuar hasta Novelda.
Espero que la próxima entrada sea sobre La Font de la coveta.

PD: No comento nada de mis caídas tontas, porque yo no las vi.

lunes, 28 de septiembre de 2009

si llueve que llueva!


¿¿pero tanto??
Joder! el tío del e-mail de club de atletismo de santa pola decía: y si llueve... ¡QUE LLUEVA! y vaya si llovió....
Ayer fue el día D (d de duatlón), el día que habíamos señalado en rojo en el calendario de estos running bros. Kralos y yo aguardábamos el día con impaciencia y nerviosismo.. no era para menos.
La mañana empezó más o menos bien (menos para meter las bicis en el coche que sufrimos un pequeño enganchón), llegamos a Santa Pola a la hora prevista sin muchas apreturas, y las primeras gotitas nos esperaban a la vuelta de la esquina. "Les cuatre gotes" fueron un pequeño aviso, solo sirvieron para recordarnos lo que habíamos oído en la radio: "alerta amarilla y naranja en el sur de la comunitat por tormentas..."
El desarrollo de la prueba fue mejor de lo esperado, según pintaban los ánimos. Empezamos a un ritmo lento pero seguro, nos pusimos atrás, muy atrás para ir subiendo algo el ritmo ya que todo el mundo parecía muy bien preparado y nosotros nos sentíamos como un Gi Joe delante de un Action Man. Pasamos el primer escalón más o menos como esperábamos, íbamos bien, estábamos juntos y nos metimos en el pelotón, bueno en la cola del pelotón.
¡A dar pedales! Nos pusimos a los mandos de nuestros respectivos bólidos y aún nos faltaba la mejor/peor parte... El recorrido empieza plano los primeros 500m y a partir de ahí comenzamos a subir cuestas y a bajar piñones; nos encontramos 3 o 4 pendientes de las que te hacen levantarte del sillín. Aquí fue donde Kralos y yo nos separamos. En esta parte hay que llevar especial cuidado, ya que si vas detrás de alguien que se queda clavado al subir la cuesta y no te da tiempo a cambiar la trayectoria... pues te lo comes... no me pasó pero si que vi alguna piña similar. Dejamos el asfalto para no volverlo a ver hasta dentro de unos 18km, pero seguimos subiendo y a lo lejos empezamos a oír algunos truenos y ver algunos relámpagos (oí a alguien que dijo que eran flashes de fotos)... El asfalto deja paso al camino y el camino se convierte en barro. La carrera se convierte en una mezcla de carrera de obstáculos, gimcana y pelea en el barro. Llega un momento en que la cabeza deja de ver el peligro por que sino no sería posible continuar, es decir hay peligro en todas las piedras que dejas atrás y en las que tienes delante, en las que están ocultas en los charcos pero sigues dando pedales casi sin levantar la vista de los 2 m que tienes delante. El peligro del que no eres consciente, de repente cobra cuerpo cuando ves a alguien que se cae delante de ti o escuchas el ruido del aluminio por el suelo del chico que acabas de adelantar... Auchh! Hay que sujetar fuerte la bici, mañana me acordaré de cómo apretaba el manillar, pero más me acordaría si no lo aprieto. Estoy apunto de caer, se me clava la rueda delantera y hago un caballito invertido, no sé como consigo enderezarme, pero creo que hago que alguien que me seguía se lleve un golpe de mi rueda y hago que caiga (¡Sorry :S !). En el tramo final en la vuelta al asfalto, adelanto a un valiente que lleva la bici arrastras y con cara de mosqueo... ha pinchado hace un buen rato, pero el tío no se rinde. Cogemos el asfalto y lo hacemos en cuesta abajo, ya no parece ciclismo, a mi me recuerda a cuando iba al octopus o aqualandia... Me doy cuenta que no puedo frenar así que dejo de pedalear y me aparto un poco, me adelantan 6 o 7 ciclistas como una bala, más adelante vuelvo a ver a uno de ellos... el pobre se ha "arreao una hostia tremenda" contra el bordillo que ocultaba un gran charco. Ayudo un poco al hombre como puedo ya que ni siquiera me puedo bajar de la bici, llueve fuerte y estoy en medio de un gran charco, llega uno de Proteccion Civil así que me voy.
De nuevo a correr. Dejo la bici, pero no me quito el casco, así que me vuelvo al box y dejo el casco. Me esperan 15 min. duros, pero no tanto como pensaba, puedo correr, las zapatillas pesan más del doble de lo que pesaban secas, pero puedo correr. Ya veo la línea de meta, ahora si que pesan las zapatillas... Buuuuuff!!! ¡¡Ya está!!
En el siguiente post analizaremos el tema de organización